21 abr. 2014

Sábado por la noche y domingo por la mañana de Alan Sillitoe




Sábado por la noche y domingo por la mañana, al menos para mí, es uno de esos libros que sabes de su existencia, sin saber muy bien por qué, pero de la que no eres consciente. Me empezó a sonar cuando se editó en castellano otro de los libros de Alan Sillitoe, La soledad del corredor de fondo, pero fue una recomendación de alguien de confianza lo que me llevó a comprarlo hace casi un año. 

Este libro fue publicado en 1958 y está ambientado unos años antes, justo después de la Segunda Guerra Mundial, en la ciudad inglesa de Nottingham. El protagonista, Arthur Seaton, es un joven de 21 años que lleva seis años trabajando en una fábrica. Vive en un barrio pobre, en casa de sus padres y, salvo por su hermano pequeño y su madre, el resto de la familia trabaja en la misma fábrica. Según Arthur, tiene la vida bien montada. Trabaja lo suficiente – es decir,mantiene su producción a un nivel que le permite tener un salario elevado pero no lo suficiente como que le rebajen la cantidad de libras que recibe por pieza – lo que le permite disfrutar de sus días libres: sábado y domingo. Y dedica estas cuarenta-y-ocho horas a beber alcohol en el pub hasta pillar una buena borrachera, y a estar con Brenda, la mujer de un amigo suyo de la fábrica. 
La historia está narrada desde el punto de vista de Arthur, y me parece uno de los personajes más fascinantes que he leído en mucho tiempo. Por una parte, de forma muy sutil el personaje nos va adentrado en el modo de vida de las clases bajas inglesas: el trabajo de lunes a viernes, que consiste en horas y horas de un trabajo monótono, interrumpido por el sagrado momento del té (aunque sea imbebible). En realidad, todo esto lo sabemos por las reflexiones de Arthur a lo largo del fin de semanas ya que no en vano el libro se llama Sábado por la noche y domingo por la mañana, porque casi nada ocurre durante esos días, lo que pone en evidencia el trabajo agotador (y atontador) que supone la producción en cadena de aquellos tiempos. 
Justamente por esto resultan increíbles las agudas reflexiones del protagonista sobre su situación y su futuro. Es decir, no esperéis grandes elucubraciones filosóficas sobre la naturaleza del ser humano, esto no sería consistente con el personaje, si no más bien observaciones muy lúcidas sobre la realidad (que muchos de sus compañeros intentan evitar o disfrazar) y nos va desarrollando su forma de ver la vida y sus "principios". Además, de una forma burda pero sorprendentemente poética, Arthur describe su entorno, el paisaje urbano e industrial bajo distintos cielos. 
En ningún momento Arthur siente remordimiento o culpa por acostarse con la mujer de un amigo suyo, es un hombre sexista y tradicional, que ve a las mujeres como seres débiles a los que se debe cuidar (o como arpías a las que muestran algo de carácter), como objetos de placer, y si un marido no sabe cumplir con su deber, pues es lo más normal es que alguien capaz como él se encargue de la situación. El hecho que le descubran o no, y las consecuencias que ello puede acarrear para él o para
Brenda (creo que no llega a pensar nunca en lo que le podría pasar a ella en caso de que se supiera de su infidelidad), y siempre está dispuesto a dar pelea.
A través de él también conocemos a bastantes personajes femeninos y su mundo, que en esa época parecía estar totalmente aislado, de cómo ven las cosas y cuál era la mentalidad dominante. Es un aspecto de la novela que me ha parecido muy interesante, y a veces escalofriante, sobretodo contrastando con lo que ocurre hoy, así que os dejo que lo descubráis por vuestra cuenta. 
Otra parte muy interesante y a la que, desafortunadamente a mi parecer, se le da poca importancia, es el estado de Inglaterra pocos años después de la Segunda Guerra Mundial. En algunas ocasiones se menciona la contienda, tanto la vida de soldado como en la retaguardia, además de las dificultades económicas y los cambios políticos, económicos, y sociales que sucedieron. Me hubiese encantado ver cómo hubiese reaccionado un Arthur de 50 y tantos años durante la época de Margaret Tatcher. 
Finalmente, a lo largo del libro se va desarrollando su relación con Brenda, a la vez que conoce a otras mujeres, e inconscientemente entra en un monumental embrollo, no sólo sentimental, si no que cada vez se va sintiendo más presionado por su trabajo, por la sociedad, por la política, y por lo que se espera de él. 

En conclusión, Sábado por la noche y domingo por la mañana es un libro que me ha gustado, tiene un personaje principal fascinante, el antihéroe de los años 50 (en mi opinión mucho más que James Dean en Rebelde sin causa) que te introduce en las clases obreras de la época de una forma muy realista y sin romanticismo alguno. Esta semana dan la película en la filmoteca, ¡tengo muchísimas ganas de verla!

Ah, por cierto, a quién le gusten los Arctic Monkeys tiene otra razón más para leer el libro. El nombre de su primer álbum, Whatever people say I am, that's what I'm not es una frase sacada del libro. Ahí lo dejo. 

6 comentarios:

  1. En los 80 seguramente lo despidieron. La novela, que desconocía, me parece muy interesante. Me hizo pensar en "Vera Drake" de Mike Leigh, "Call the midwife"...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seguro... No conocía la película de Vera Drake así que me la apunto! No he visto Call the midwife, me da la impresión de ser demasiado bonita para lo que debía ser la época, aunque quizás me equivoco.

      Eliminar
  2. Pues a mí no me sonaba :S Pero me he lanzado a ver de qué iba en cuanto he visto que era una edición de Impedimenta, ¡me encantan sus libros! Me lo apunto, así descubro a este autor.

    ¡Un saludo!

    ResponderEliminar
  3. No lo conocía y leyendo tu reseña ya me habían entrado ganas de darle una oportundad, pero con la última línea sobre los Artic Monkeys estoy más que convencida para leerlo.

    besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que se ve que tuvo un impacto brutal en UK cuando salió, y se ha convertido en algo de culto... además, siendo de Sheffield seguro que los Arctic Monkeys debieron ver cosas parecidas.

      Eliminar
  4. Me pasa lo mismo que a tí. A veces conozco un libro aunque no sepa ni lo de que trata que me ronda un día y otro, hasta que leo una reseña como la tuya y me lo apunto para leer.
    Se nota que además de gustarte te ha llegado.

    Un saludo :)

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...